
Mariano Rajoy tiene un grave problema. Su partido, el Partido Popular, promulga la bajada de impuestos porque dice que en un momento de crisis es necesario no poner palos a las ruedas de la economía.
Mantener el mismo nivel de políticas sociales bajando los impuestos ya es un tema difícil, aunque parece que no le pasa factura. El PP sobrepasa ya en intención de voto a su eterno rival, el PSOE.
Pero más complejo es que el alcalde de Madrid, Alberto Ruíz -Gallardón recupere el impuesto de basura para poder mantener el impulso necesario y no hipotecar a la ciudad y a los ciudadanos de la capital del estado. A partir de este mes de octubre se empezará a cobrar este impuesto que permitirá recaudar unos cuantos miles de euros a la administración pública. Se calcula que cada vivienda pagará unos 59 euros de media y se recaudarán unos 169 millones de euros.
¿Cómo afecta esta decisión al partido de Mariano Rajoy?
Sin duda esta posición antagónica no hará ningún bien al PP. Con esta acción demuestra poca coherencia y falta de credibilidad. Los ciudadanos no podrán entender que el gran caballo de batalla del PP tenga distintas caras según necesidades. Otra gran ejemplo. El PP plantea en Catalunya que el Estatut no es constitucional mientras que en otras comunidades creen que sí.
Esta doble personalidad del gran partido de la derecha española puede causarles problemas si los medios de comunicación le dan importancia a temas como el tratado en este post.


